lunes, 28 de agosto de 2017

Identidad

¿Y si lo que denominamos "identidad" no existe?  ¿Qué pasaría si en vez de preguntarnos "quíén soy" nos preguntáramos "quién voy siendo"?

Por definición, parecería que la identidad tiene que ver con aquello que, de modo estable e inmutable, se mantiene siempre igual en cualquier entidad. Sin embargo, también es posible pensarla de otro modo, potenciando más bien lo cambiante de las cosas. ¿Hay algo que no cambie? ¿Qué pasa con la identidad si nada se mantiene idéntico?

A continuación un video del programa de filosofía "Mentira la verdad" del filósofo y comunicador Darío Sztajnszrabjer :



viernes, 25 de agosto de 2017

Facebook y la amistad....

     Les adjunto un pequeño fragmento de South Park, una serie animada norteamericana muy popular hace unos años, a mi juicio corrosiva y crítica de la sociedad actual. Vean este episodio en el que Kid Drordy , el chico más impopular en Facebook, de pronto obtiene su primer amigo. Kyle, el protagonista de la serie, lo  agrega a sus amistades, sin embargo partir de ese momento comienza a perder amigos y popularidad. ¿De qué se trata la amistad facebookera?  ¿Cuáles son las estrategias de las que habla Sibilia en las redes sociales? ¿A quíen añadís como amigo? ¿A quién no le darías un like por nada del mundo y por qué? ¿Quiénes somos en verdad o quiénes queremos ser a los ojos de los otros? En fin, es divertido y patético este episodio. Pasen y vean. 


miércoles, 23 de agosto de 2017

ESCENAS PARA LUNES 28/8  RADIOTEATRO 

Para el lunes  28/8 recuerden entregar tipeadas en computadora las primeras escenas  5 (cinco) del radioateatro. De la siguiente manera

TÍTULO 
PERSONAJES
SINOPSIS DE LA OBRA
Escena 1 
(Secuencia dialogal)
Escena 2
....
Escena 3
...
Escena 4
...
Escena 5
...

Después vemos  cuáles de esas escenas conformarán un capítulo. En estas primeras escenas tiene que ocurrir ya un conflicto o varios. Debemos saber quiénes son los personajes, qué relación hay entre ellos, cómo hablan, en qué escenarios ocurrirá la acción, qué sonidos resolverán la información que no vemos, etc. 

A continuación les adjunto de nuevo la consigna de entrega final. LEER POR FAVOR


CONSIGNA de entrega final 

RADIOTEATRO

           El trabajo estará conformado por dos partes: en primer lugar, por la elaboración de un guión de teatro radial que deberá seguir el modelo presentado durante la clase. Y en segunda instancia, por la grabación en audio de dicho guión (una vez aprobado el mismo), acompañado por un DVD en el que se registrarán momentos de grabación de la obra, elaboración del guion, etc. y cuya estética quedará sujeta a la creatividad de cada grupo, no pudiendo durar más de diez (10) minutos.
Para la nota final se contemplará, además de ambas producciones, el trabajo realizado en clase.

²       La duración del radioteatro no deberá ser inferior a quince (15) minutos ni superar los treinta (30).
&    La historia podrá ser de creación personal o  adaptación de alguna obra literaria, televisiva o cinematográfica, debiendo ser especificada la fuente, tanto en el guión como en el audio.
&    La presentación deberá hacerse en forma puntual y prolija, en una caja doble donde se consignará: título de la obra, apellido de los integrantes del grupo, materia, apellido del docente, curso, institución. Además, es conveniente presentar una breve sinopsis.
&    Estará dividido en tres (3) capítulos de extensión similar.
&    Se deberán aplicar los contenidos trabajados en la bibliografía, así como también indicaciones necesarias dadas en clase (escritura de cifras grandes, evitar abreviaturas, etc.)
²       La música obligatoria será de APERTURA y CIERRE (la misma), y de CORTINA para la separación de cada capítulo. Las primeras no podrán superar el minuto de duración, a menos que sea estrictamente necesario para la interpretación de la obra (por ejemplo, si es importante la letra de la canción elegida). Las cortinas durarán treinta segundos (será la misma canción pero diferente de Apertura y Cierre.
²       Para la separación de escenas se empleará un SEPARADOR, que será un sonido muy breve.
²       El desarrollo de la acción se realizará a partir de los efectos de sonido y NO por la narración de un locutor. Tampoco se acepta su intervención para la introducir personajes, situaciones, etc.
²       La presentación del radioteatro será por medio de un CD de audio (preferentemente NO mp3) En un track con el título por nombre, estará la obra.
²       En el DVD, además del backstage se espera la grabación de bloopers, es decir, errores que surjan durante las grabaciones, debidamente pegados y editados.
²       El programa para grabar queda a elección de cada grupo.

La entrega final (CD+DVD)  se realizará el día    (a determinar)                           de 2017. 

De no presentarse en esa fecha, el trabajo llevará como nota 1 (uno) y se promediará con las otras notas antes mencionadas

sábado, 19 de agosto de 2017

 EVALUACIÓN 20/8. (Una pregunta por texto 2.5 puntos) 


“El PANOPTISMO”, M. Foucault

1.    ¿Cuáles eran las medidas que en el siglo XVIII se tomaban en caso de peste?, ¿qué funciones tenía el síndico?, ¿cómo actuaba el poder según Foucault en el control de la vida de la comunidad?
2.       Explicá el concepto de “división binaria” en las sociedades de control del siglo XIX
3.       ¿Qué es el panóptico diseñado por Bentham? ¿Cuáles son sus funciones?
4.       ¿Por qué se podría decir que el panóptico es una tecnología del poder?
5.       Explicá la idea de auto disciplinamiento en los términos propuestos por Foucault
6.       Explicá, siguiendo el texto de Foucault, el sentido de esta expresión: “la visibilidad es una trampa”

“SALUDAR CON LA MANITO”, U. Eco

1.      Leé las siguientes citas:

“El dispositivo del panóptico dispone unas unidades espaciales que permiten ver sin cesar y reconocer el punto. En suma, se invierte el principio del calabozo, o más bien  de sus tres funciones: encerrar, privar de luz y ocultar; no se conserva más que la primera y se suprimen las otras dos.  La plena luz y la mirada de un vigilante captan mejor que la sombre, que en último término protegía. La visibilidad es una trampa”  

 “…para ser reconocido por los demás y no vegetar en un espantoso e insoportable anonimato se hará cualquier cosa con tal de salir en la televisión o en los medios que por entonces hayan sustituido a la televisión”

 ¿Qué diferencias  reconocés entre el concepto de “visibilidad” expuesto por Foucault  en las sociedades de control del siglo XIX y la idea de “visibilidad” en las sociedades actuales? 

2.     De acuerdo con el trabajo de U. Eco, explicá el sentido de esta afirmación: “uno se reconoce a sí mismo en la mirada del otro”
3.   Según U. Eco, desde que el hombre es hombre ha sentido la necesidad de ser “reconocido” por sus pares,  sin embargo en tiempos antiguos había una diferencia entre  “ser famoso” y “estar en la boca de todos”. ¿En qué consistía esa diferencia?
4.       Utilizá la diferencia planteada por Umberto Eco entre “ser famoso” y “estar en la boca de todos” para hacer una reflexión acerca de la “espectacularización del yo” en la sociedad actual. Ejemplos

“LA PÉRDIDA DE LA PRIVACIDAD”, U. Eco

                   1.              Explicá cuál es la postura de Eco  respecto a la tensión  en las sociedades actuales entre  “conservar la privacidad” y  la  ansiedad por “hacerse ver” para ser reconocido y sentirte alguien. Ejemplos.
                   2.              Explicá la siguiente afirmación  y relacionálo con la figura del panóptico analizada por Foucault:“...por primera vez en la historia de la humanidad, los espiados colaboran con los espías para facilitarles el trabajo, y esta entrega les proporciona un motivo de satisfacción porque alguien los ve mientras existen, y no  importa si existen como criminales o como imbéciles”


En La intimidad como espectáculo (FCE), Paula Sibilia escribió sobre el pánico al anonimato que parece recorrer la sociedad contemporánea. El uso de Facebook en el posteo de lo que las personas piensan o hacen; las filmaciones privadas subidas a Youtube; la red pública de comentarios en Twitter; la galería de fotos en Instagram; los sistemas de citas virtuales como Tinder; etc. son ejemplos de  redes sociales populares en las que las personas exhiben su intimidad y se ocupan de fabricar una “imagen pública” para ser “seguidos” por los demás. Ésta sería para Sibilia una sociedad con una nueva manera de entender la subjetividad inseparable de "la economía, la política, los deseos y la moral en el capitalismo posindustrial" que abre una serie de preguntas para el análisis.


1.       El tema de la entrevista  es la  “exposición del yo en las sociedades contemporáneas”. Explique lo más completo que le sea posible cuáles son y qué sentido tienen  las estrategias de exposición que adoptamos en las redes sociales considerando el análisis que hace Sibilia. Básicamente la tensión entre “el deseo de espectacularizarse” y la “necesidad de controlar la exposición”

viernes, 18 de agosto de 2017

Otra entrevista a Paula Sibila...

De Virginia Woolf a Gran Hermano

La sobreexposición de la vida personal, ya sea en Internet o en los reality shows, no sería solo cosa de egocéntricos perdidos. Para la investigadora Paula Sibilia, el fenómeno es parte de una nueva sociedad llena de posibilidades
Sábado 02 de agosto de 2008


En La intimidad como espectáculo (FCE), la argentina Paula Sibilia escribió uno de los mejores ensayos sobre el pánico al anonimato que parece recorrer la sociedad contemporánea. Personas que no dejan secretos por contar en sus blogs , desconocidos que se hacen famosos por convertir su vida cotidiana en un programa televisivo y escritores que narran sus historias en una primera persona que se confunde con la vida del autor formarían parte de una nueva sociedad, que para Sibilia es inseparable de "la economía, la política, los deseos y la moral en el capitalismo posindustrial". Por eso, según ella, no se debería ver a la cultura digital como la principal enemiga de la cultura letrada. Sencillamente, se trata del sustrato donde florece el Yo contemporáneo, el tipo de subjetividad que exige el mundo actual, "tan necesaria y diferente como la que necesitaba la cultura letrada constituida a partir del siglo XIX".

-¿Por qué un libro sobre el Yo contemporáneo empieza y termina con Nietzsche?

-Bueno, la verdad es que mientras releía Ecce Homo se me ocurrió que ahí había una pista interesante para comparar lo que decía Nietzsche con lo que sucede ahora. Frente a esa suma de exaltaciones, que en su momento fueron tachadas de megalómanas, excéntricas y superyoicas, pensé si eso se podía comparar con lo que pasa hoy en día, sobre todo en Internet y en los medios, es decir, la presunta exaltación del Yo y el triunfo de la megalomanía, ya definitivamente legitimada. "¿Ganó la apuesta de Nietzsche?", me pregunté...

-¿Y a qué conclusión llegó?

-A que no triunfó. Hay una diferencia, y por eso empecé y cerré con Nietzsche. Al libro lo atraviesa la comparación con el siglo XIX porque es un momento en el que se constituye un Yo muy definido. Hoy, ese Yo, al que llamo homo psychologicus, no ha desaparecido, está muy presente en nosotros. Sin embargo, se encuentra en mutación. La subjetividad del homo psychologicus se está transformando en otra que se construye a partir de las apariencias, de aquello que se ve, y no tanto de una esencia oculta y misteriosa, a ser descifrada constantemente.

-¿En el Yo contemporáneo sólo hay megalomanía? ¿La sociabilidad que permite Internet no plantea una alternativa?

-Hay toda una serie de discursos que hablan de Internet. El periodismo, la academia y hasta el sentido común describen la Red como el escenario democrático por excelencia: cualquiera puede acceder a una discusión, la sociabilidad es alta y uno entra en contacto con gente de todo el mundo. Yo no niego eso, que por supuesto tiene su dosis de verdad; lo que me interesa es ver qué otras cosas pasan, además de eso. Qué tan democrática y sociable es, y qué tipo de sociabilidad se produce dentro y fuera de ella, como en los talk shows y reality shows .

-¿Y cómo describiría esa forma de sociabilidad?

-Lo que está claro es que se trata de una sociabilidad dirigida a afirmar el Yo. Por ejemplo, los comentarios en un blog , o en los fotologs , son fundamentales. El blog no es un monólogo, como era el diario íntimo, ni un diálogo consigo mismo. No es un diálogo con la interioridad, no es ese tipo de sujeto el que escribe un blog . Se trata de un diálogo hacia afuera, dirigido a los otros; por lo tanto, aquellos que ven esa pantalla escrita confirman que uno existe, que el narrador, autor y personaje de ese medio, producto u obra autobiográfica y autorreferente existe. En una cultura de la visibilidad, o "sociedad del espectáculo", como la llamó Guy Debord hace 40 años, uno es lo que se ve.
Entonces, esa presencia ajena en las pantallas hace que el sujeto que se muestra sea real, le da un plus de realidad. ¿Por qué? Porque se ve, se muestra y sabe cómo hacerlo. Los otros tienen que verlo; eso es parte de la definición del blog y demás obras virtuales. No es como el diario íntimo, tiene un sentido completamente distinto.

-¿El Yo no necesita siempre al otro?

-Sí, ésa no es ninguna novedad, es algo histórico. Lo novedoso es que la subjetividad contemporánea necesita desesperadamente de la mirada del otro. El Yo burgués, del siglo XIX, también la necesitaba, pero no para confirmar su existencia. Tiene, o tenía, otras referencias capaces de concederle existencia y legitimarlo: su interioridad, su historia, su sentido, su reflexión sobre el sentido y todo un ejercicio introspectivo para el cual la literatura, la lectura y la escritura son fundamentales. Se trata de la cultura letrada.

-Al haber cambiado la subjetividad, ¿la cultura letrada termina por pertenecer a otra época?

-La subjetividad que se conformó en el siglo XIX era útil en ese contexto histórico. Se construyó en función de esos intereses, que por cierto no son los actuales. Ese cambio invalida la pregunta sobre qué es mejor o peor; el contexto histórico es diferente, por lo tanto las respuestas también deben serlo. Aquella cultura era compatible con ese mundo, del mismo modo que no es compatible con el nuestro.

-¿Cómo ejemplificaría esa transición?

-Creo que el mayor ejemplo es el síndrome de déficit de atención e hiperactividad que padecen muchos niños de hoy. Los chicos conviven -o los obligan a convivir- con las dos culturas de una manera muy rígida. Por un lado, crecen con todos los fenómenos vertiginosos de Internet; por el otro, llegan a la escuela y ahí los tienen cinco horas concentrados en otro universo, como si estuvieran en el siglo XIX, y les dicen: "ahora leés, ahora escribís, ahora prestás atención y te concentrás " Bueno, obviamente, eso es incompatible con esa otra realidad. Tienen que desenvolverse en dos mundos que corresponden a dos escenarios culturales cuyas subjetividades son muy diferentes.

-¿Vivimos una época en la que a todos nos afecta cierto déficit de atención?

-Digamos que vivimos en una época de transición, en la que estamos dejando de ser lo que éramos. Y muchos de nosotros estamos en el límite entre los dos mundos.

-Según sugiere, la subjetividad actual no es tanto el producto de los avances tecnológicos como de un proyecto global. ¿Podría ampliar la idea?

-Para mí, la situación es muy compleja. No se trata, solamente, de decir "Ahí están YouTube y Facebook, y ahí están los libros, uno puede elegir lo que quiera". No. Yo creo que nuestra cultura actual es fruto de más cosas, además de la tecnología: es consecuencia de proyectos que están en relación directa con la economía, la política, los deseos y la moral en el capitalismo posindustrial. Nuestra subjetividad requiere este tipo de esfuerzo y sociedad, así como el capitalismo industrial requería otros.

-¿No da la impresión de que, al menos en la Argentina, se considera a la cultura letrada ya no como lo que está dejando de ser, sino como lo que nunca debería dejar de ser? A veces parece que se toma como un ideal de resistencia frente a la corrupción de los "nuevos bárbaros" digitales.

-Es cierto, se ve como un ideal eterno. Y como estamos dejando de pertenecer a ese mundo, cuando la cultura hegemónica de los siglos XIX y XX pierde posiciones, se transforma en una cultura de resistencia que, en realidad, encubre una actitud conservadora, cuyo planteo es el de volver atrás. Para mí, más interesante que eso es inventar algo nuevo. Tratar de ignorar lo que está sucediendo me parece que no vale la pena. Mejor es sumergirse en eso, intentar entender qué hay y por qué ocurre. Supuestamente, nosotros tenemos más ventajas que los del siglo XIX, porque conocemos los dos mundos. Y no creo que este nuevo mundo sea completamente negativo; de hecho, es fruto de muchas carencias y limitaciones de la cultura letrada.

-¿Como cuáles?

-Bueno, si nos referimos a la cultura constituida a partir del siglo XIX, no podemos dejar de pensar en la culpa, la represión y la moral burguesa. Y la condena de tener que ser igual a uno mismo, sin posibilidades de cambiar. Lo que tenemos ahora es producto de ciertas luchas y conquistas que hubo a lo largo de los siglos XIX y XX, que incluyen a las vanguardias de entreguerras y a los pensadores y artistas que se enfrentaron a las tiranías del Yo burgués. Un ejemplo innegable, el más claro, es la condición de la mujer. En el siglo XIX, la mujer no era un sujeto, y por eso Virginia Woolf reivindicaba "un cuarto propio", un lugar para encerrarse y abrirse a la interioridad. Hoy en día, la reivindicación del "cuarto propio" de Virginia Woolf no tendría lugar. Las mujeres de clase media ya no necesitan exigir un cuarto propio para estar a la altura del hombre, pero bueno, ¿cuál sería hoy una reivindicación comparable? La de inclusión digital. Para ser "alguien" actualmente se necesita tener acceso a una computadora y saber moverse en Internet. Si eso no se produce, uno no está en igualdad de condiciones con los demás.

-Ese reclamo no incluye el derecho a la introspección planteado por Woolf.

-Exactamente. Es una reivindicación de clase. Hoy habría que pensar en los cuartos tipo Gran Hermano , de los reality shows , totalmente invadidos por los medios. Es lo contrario de lo que pedía Woolf, pero no es necesario llegar a ese extremo: el reality show sólo prolonga un estado de la cuestión que habita en la relación que tenemos con nuestra propia computadora personal, una pantalla que no sólo nos trae el mundo sino que nos muestra al mundo a través de la webcam , las redes sociales, los blogs y demás.

-¿Hoy se pasa de un mundo al otro como en la historia de la cultura se pasa del "cuarto propio" de Woolf al cuarto televisivo de Gran Hermano ?

-Son ejemplos extremos que corresponden a dos proyectos históricos diferentes. En el ejemplo de Woolf, "el cuarto propio" era indispensable para abrir lo que había dentro de uno mismo, porque en esa interioridad había un universo enorme. Ahora, en este nuevo proyecto histórico, lo que se reivindica para ser alguien no es el derecho a tener ese universo interno, sino el derecho a mostrarse, a que los otros te vean. ...se sería otro síntoma de... pero yo quería contestarte otra cosa, ¿qué era?

-Le preguntaba sobre esa idea en la que, desde la cultura letrada, Internet es sinónimo de ignorancia.

-Sí, eso me parece muy banal. Tan banal como lo opuesto, que sería ver a la cultura letrada como definitivamente obsoleta. No creo que el problema se pueda reducir a lo bueno y lo malo. Además, nosotros estamos en una buena posición, porque conocemos los dos universos; entonces, hasta podemos inventar un tercero. Torcer el timón sin ir para atrás, sino para abrir el campo de lo posible, como decía Deleuze.


adn*SIBILIA: Argentina afincada en Rio de Janeiro, Paula Sibilia es autora de La intimidad como espectáculo (2008) y El hombre postorgánico. Cuerpo, subjetividad y tecnologías digitales (2005). Actualmente es profesora de Estudios Culturales y Medios en la Universidad Federal Fluminense (UFF). Su trabajo indaga los cambios de la subjetividad, con el cuerpo y las nuevas tecnologías como paisajes de ese escenario.



El Panóptico: ¿una prisión perfecta o ataque a la intimidad?

Por Redacción National Geographic

11 de diciembre de 2012

El panóptico es un modelo de prisión ideado por el filósofo alemán Jeremy Bentham, en 1791. Su nombre viene de la raíz griega “verlo todo” (pan- opticón), y como su propio nombre indica, se basaba en una construcción circular opaca por su cara exterior y transparente por su zona interior, de forma que, colocando una torre de vigilancia en medio, se podría vigilar a todos los presos a la vez con un mínimo consumo económico y personal.

La peculiaridad de este sistema consiste en que la torre de guardia estaría tapada con celosías de forma que el que esté en su interior vería fuera mientras que los presos no sabrían si hay alguien vigilándoles o no.

El planteamiento parece básico, de hecho se aplicó en muchas prisiones posteriores como la Cárcel Modelo de Madrid, en la Cárcel de Caseros de Buenos Aires (Argentina) y en la Penitenciaría de Lima (Perú). El problema de este modelo surge en el momento en que se plantean los efectos sobre los reclusos y la “humanidad” del encierro.

En estos modelos de presidio, el reo tiene una presencia omnisciente que no le quita el ojo de encima, lo que hace que se deshumanice, teniendo en todo momento una sensación de ser observado, llegando a crearle trastornos de conducta.

Esta idea de presidio, ha sido reflejada de una u otra manera por muchos autores, por ejemplo George Orwell en su 1984, critica a un sistema basado en un Gran hermano que lo ve todo, y los ciudadanos, en todo momento son controlados por este. Foucault, en “Vigilar y Castigar” habla de que la sociedad es un auténtico panóptico de Bentham

Más de 3000 cámaras velan por tu seguridad. El Gran Hermano ha llegado

Pese a que parezca una ironía, la sociedad moderna, converge en muchos puntos con las teorías de Bentham, Orwell o Foucault, pues sólo el metro de Madrid cuenta con 3000 cámaras de seguridad, mientras, en el Paseo del Prado de la capital española, seríamos filmados por uno de estos aparatos cada 20 metros, y lo peor de todo, es que muchos de estos sistemas no tienen ni autorización legal ni el cartel de advertencia que están obligados a colocar al lado del aparato…

Si se consulta a la Agencia de Protección de Datos (APD) de Madrid, estos nos comunicarán que no tienen un censo real de las cámaras que nos controlan día a día, ya que, en muchas ocasiones no están registradas, estando colocadas de una forma ilegal, y en muchos casos, difundiendo sus imágenes sin el consentimiento de las personas vigiladas.

En total según una estimación de la APD podríamos encontrarnos con 20000 ojos “velando por nuestra seguridad”, lo que hace que irónicamente estemos sacrificando sin saberlo en muchas ocasiones, y con nuestro consentimiento en otras, nuestras libertades individuales en pro de una “seguridad controlada” que en demasiados casos, nos aporta una “sensación de protección” y poco mas… El debate queda abierto. 

miércoles, 9 de agosto de 2017

El show del yo. 


En las redes sociales aprendimos a armar un personaje de nosotros mismos. Con distintas estrategias, cuidados y recursos tomados del cine, la televisión, la publicidad o el marketing, nos espectacularizamos ante nuestros públicos. ¿Cómo se construye nuestra identidad digital? ¿Cómo es mi vínculo con los otros? Escuchá el primer episodio de #TodoEsFake, nuestro debut en la experiencia podcasts en POSTA, con la antropóloga Paula Sibilia sobre "el show del yo".